Quienes Somos
 

Comisión Representativa

Elegidos en III Asamblea Regional de REMEJO 5/2008

Marcos Ferrari
Delegado Regional
margosgferrari@hotmail.com
margosgferrari@gmail.com

Paola Garay
Secretaria Regional
paola_18183@yahoo.com.ar

Nicolás Bruno
Delegado Regional Suplente
nicobruno85@hotmail.com

Rebeca Huanto
rebeca_huanto@hotmail.com

Gastón Di Lillo
dilillo@agro.uba.ar

Superintendente Región Metropolitana IEMA

Hugo N. Urcola
Rivadavia 4044 Piso 3º (1205) - Capital Federal
(+54 11) 4982 - 6288 (+54 11) 4232 - 5917
hurcola@arnet.com.ar
regmetro@wamani.ap.org

Un poco de Historia

Enero 2004

Todo comenzó en medio del Encuentro Nacional de la IEMA en el 2004

En enero del 2004 la Iglesia Evangélica Metodista de Argentina realizó un evento sin precedentes donde se reunió en un encuentro de varios días en medio de un hermoso paisaje cordobés. Muchos jóvenes asistieron a este evento de los cuales un buen grupo eran de la región metropolitana.

Una de las noches se reunieron todos los jóvenes con el sueño de organizarce a nivel nacional, pero se dieron cuenta que para esto era necesario tener organizaciones regionales que hagan de base. Por esto es que los de Capital Federal y Gran Buenos Aires decidieron ponerle todas las pilas y meses después hicieron el primer campamento con asamblea para decidir de que manera seguir donde se eligió la primer comisión representativa y un estatuto.

Primera comisión representativa (2004-2006)

Integrada por:

  1. Andrés Ferrari (Representante Regional)
  2. Zona Norte: Déborah Petcoff
  3. Zona Oeste: Natalia Bruno
  4. Flavia Viola: (Representante Regional Suplente)
  5. Zona Sur: Ana Laura Iencinella

Segunda comisión representativa (2006-2008)

En el campameto regional de jóvenes metropolitanos, REMEJO, realizado el mes de mayo del 2006 en el Colegio Ward, se realizó la Segunda Asamblea donde se eligieron los siguientes representantes:

Representantes REMEJO:

    1. Fabian Gomez Salmerón (Representante)
    2. Alfredo Coelho (Secretario)
    3. Zona Oeste: Natalia Bruno (Tesorera)
    4. Zona Norte: Mariela Ortiz
    5. Zona Oeste Suplente: Paola Suarez
    6. Zona Sur: Marcos Ferrari
    7. Zona Centro: Matías Vicente

Afirmación de Principios Sociales de la IEMA

  • Afirmamos que la historia y la sociedad son escenarios de la acción de Dios en la instauración de su Reino, como lo proclaman las Escrituras.
  • Afirmamos que esta acción de Dios está dirigida hacia el hombre, en quien Él creó posibilidades de libertad, creatividad y amor, que fueron plenamente realizadas en Jesucristo.
  • Afirmamos que el hombre está llamado a realizar la voluntad de Dios y nosotros, como cristianos, con esta comprensión, debemos comprometernos en la búsqueda activa de un orden económico - social que no limite, sino que estimule las posibilidades humanas para el bien.
  • Afirmamos que el sentido de nuestra vida está dado en el servicio y la liberación de nuestro prójimo, con quien Jesucristo se identifica.
  • Afirmamos que el hombre se encuentra alienado en todo sistema económico - social que lo transforme en instrumento del mismo, impidiendo la formación de una comunidad en la que los recursos naturales y los productos del esfuerzo humano sean aprovechados íntegra y equitativamente, en la que todo hombre tenga acceso a las condiciones que posibilitan una vida verdaderamente humana, sea partícipe de la cultura y de la educación, y tenga la posibilidad de expresarse creativamente.
  • Afirmamos que es nuestro deber trabajar por alcanzar tal comunidad y vivir de acuerdo a lo que vemos en Jesús, en quien el Reino del amor, verdad, libertad, justicia y paz, se hace presente entre los hombres.
  • Afirmamos por lo tanto, que debemos ejercer una crítica activa, oponiéndonos constructivamente a todo sistema que esté basado en el egoísmo, la hipocresía, la represión, la injusticia y la violencia institucionalizada.
  • Afirmamos que es nuestra responsabilidad buscar permanentemente una renovación total que modifique el estado de cosas existente, fruto del pecado, a la luz de lo que entendemos debe ser la vida humana, cual fuera expresada en Cristo, y no limitarnos a actos de beneficencia, y mucho menos sancionar con nuestra bendición aquellas formas de supuesta caridad que degradan la personalidad humana, ni conformarnos con mejoras que no conducen al propósito de Dios respecto al destino humano. Guardar silencio frente a la necesidad, a la injusticia y a la explotación del hombre es traicionar a Cristo.